La Radiología Convencional consiste en generar imágenes de nuestro cuerpo mediante agentes físicos (Rayos X), que interactúan con las diferentes densidades y espesores de los tejidos del cuerpo humano, y en utilizar estas imágenes para el diagnóstico, pronóstico y tratamiento de diferentes enfermedades.
Cuando en el proceso del estudio, la información obtenida a través de los Rayos X es almacenada de forma electrónica, se le denomina radiología digital o digitalizada.
Esta tecnología permite obtener una imagen de alta definición permitiendo que los estudios se optimicen de forma virtual, eliminando la necesidad de repetir exposiciones y por consiguiente bajando la dosis de radiación que recibe el paciente.
Asimismo las imágenes son más fáciles de manipular, almacenar, recuperar y compartir.

